jueves, 9 de febrero de 2012

PROPUESTA ORGANICA DE LA MARCHA PATRIOTICA

 

Propuesta orgánica de la Marcha Patriótica en el marco de la constitución  y lanzamiento del consejo patriótico nacional.

El presente documento borrador tiene por objeto presentar una primera propuesta de estructura organizativa para la marcha patriótica, en este nuevo momento, en el que pretendemos construir un movimiento político alternativo compuesto por organizaciones sociales, populares, políticas, personalidades democráticas y en general todos aquellos colombianos y colombianas, que nos encontramos cansados del oprobio, el saqueo, la guerra y la muerte que han significado más de veinte años de imposición del neoliberalismo y décadas de guerra contra el pueblo colombiano y sus formas organizativas bien sean gremiales, sociales o políticas.

La constitución de un movimiento de estas características significa un reto político de enormes proporciones, al que sin lugar a dudas le corresponde uno organizativo similar, ya que sin una estructura adecuada que en si misma incorpore el planteamiento político, lo desarrolle y lo lleve a la praxis, nuestra propuesta fácilmente fracasara.

La presente propuesta organizativa intenta responder a los siguientes desafíos que debemos afrontar para cumplir adecuadamente nuestros objetivos políticos.

·         Amplitud: la estructura propuesta debe permitir, garantizar y promover la amplitud no solamente en la conformación del proceso en términos generales, sino fundamentalmente en la construcción de las definiciones políticas de mayor trascendencia, de igual forma la amplitud debe expresarse en la adecuada inclusión de las diversas formas organizativas que componen el proceso de marcha patriótica: sindicatos, organizaciones campesinas, estudiantiles, intelectuales, artistas, personalices democráticas etc., recociendo sus dinámicas propias, pero proyectándolas  hacia los propósitos colectivos.

·         Unir luchas sociales y proyectarlas a la disputa política: la estructura de nuestro proceso debe permitir que las actuales movilizaciones sociales en curso y por venir, puedan encontrarse, entrelazarse, profundizarse y fortalecerse, encontrando en el conjunto del proceso de marcha patriótica un entendimiento sobre estas luchas como propias y no como acciones externas frente a las cuales es necesario desarrollar algún tipo de solidaridad, dicho proceso de profundización de la movilización debe permitirnos politizar la lucha social, entendiendo por politización, el paso hacia la transformaciones estructurales en nuestro país



·         Proceso Nacional. Regional y local: la estructura organizativa que adoptemos nos debe permitir construir un proceso verdaderamente   nacional, que tenga como cimientos fundamentales el trabajo de base y el desarrollo de consejos patrióticos departamentales fortalecidos, que desarrollen iniciativas particulares teniendo en cuenta conflictividades  departamentales y participen                 



¿Es el consejo patriótico Nacional una organización diferente al consejo Patriótico Nacional?

Aunque hemos sido claros en que este proceso de constitución y lanzamiento del consejo patriótico nacional significa la posibilidad franca y sincera de discutir el camino  trasegado en todos sus aspectos desde el 20 de julio del 2010  hasta la fecha y que será precisamente el escenario del 21, 22 y 23 de abril del 2012 el que tomara las definiciones generales, el presente documento parte del supuesto de  que la creación y la constitución del consejo patriótico nacional no es crear una organización diferente a la marcha patriótica, sino por el contrario dotar a esta última de una estructura organizativa, análisis  planes estratégicos e iniciativas que le permitan convertirse en una movimiento político que construya poder popular y le dispute el poder del estado a las elites que por siglos nos han dominado.

De esta forma el consejo patriótico nacional, el comité patriótico y la junta patriótica, elementos que adelante explicaremos detalladamente, no son organizaciones distintas o espacios inconexos sino por el contrario, diferentes instancias de una misma organización llamada marcha patriótica, que como toda organización bien sea esta política, gremial o social, cuenta con diferentes escenarios con composiciones y fines diferentes.


Consejo Patriótico Nacional  de la Marcha Patriótica

El primer escenario con el que contaría la marcha patriótica es el consejo patriótico nacional, espacio tipo congreso que se realizaría cada dos años, el cual tendría como propósito principal definir los aspectos generales de la estrategia política a implementar en diferentes ámbitos (orgánico, organizativo, movilización, lectura de la situación política, definición de consignas centrales, política de unidad, política internacional) en el periodo respectivo, el consejo patriótico nacional será el espacio de  máxima democracia y estará conformado por dos delegados de cada una de las organizaciones políticas, sociales y populares que conforman el proceso de marcha patriótica no importa que estas sean nacionales, regionales, departamentales o que tengan muchos o pocos miembros, esto garantizando la amplitud y la inclusión necesaria para cumplir con el propósito planteado.

Comité Patriótico Nacional:

Esta instancia que se reuniría cada seis meses y tendrá como funciones la elaboración de los planes de trabajo nacionales anuales que concretaran las definiciones generales del consejo patriótico nacional, ajustara las iniciativas de acuerdo a las coyunturas políticas que se presenten, evaluara el desarrollo de las definiciones del consejo patriótico nacional y acompañara la construcción de los consejos patrióticos departamentales.

El Comité patriótico estará conformado de la siguiente forma:

a)      Un delegado de cada uno de los CONSEJOS PATRIOTICOS DEPARTAMENTALES elegido democráticamente en sesión plenaria de este espacio.
b)      Un delegado de cada uno de los Sectores Sociales que hacen parte de la MARCHA PATRIOTICA, elegido mediante consulta interna  de las organizaciones que  conforman el sector social.
c)      Un delegado de cada una de las Organizaciones  Nacionales que participan de la MARCHA PATRIOTICA.
d)      Las personalidades Democráticas que hacen parte de la marcha patriótica.

Los sectores sociales que participan en la marcha patriótica son:
  • Estudiantes.
  • Campesinos.
  • Trabajadores
  • Indígenas
  • Afrocolombianos
  • Mujeres
  • Organizaciones Barriales.
  • Jóvenes
  • Artistas
  • Personalidades democráticas.
  • Derechos Humanos.
  • Educación Popular
  • Ambientalistas.



A su interior el comité patriótico contara con las siguientes comisiones:

1)      Comisión Política.
2)      Comisión de Organización.
3)      Comisión de Finanzas.
4)      Comisión de Comunicaciones.
5)      Comisión de Trabajo Internacional.
6)      Comisión de Investigación y Educación.
7)      Comisión de Derechos Humanos.

De igual forma proponemos que el comité patriótico cuente con unos delegados temáticos  Con el fin de acercar expertos en diversos temas que sean objeto de estudio o trabajo del COMITÉ PATRIOTICO NACIONAL, o con el ánimo de profundizar el conocimiento de los diversos temas  de interés nacional o del COMITÉ PATRIOTICO. Para la realización de CABILDOS ABIERTOS o para la plataforma política, se nombraran  delegados  o responsables temáticos en las siguientes áreas.
A.      Relaciones Internacionales.
B.      Política Agraria  y Modelo de Desarrollo Rural.
C.      Política de  Medio Ambiente.
D.     Educación.
E.      Salud.
F.       Minería y Recursos Naturales.
G.      Modelo de Desarrollo Urbano.
H.     Modelo de Desarrollo Económico y Social.
I.        Telecomunicaciones.
J.        Régimen Político y  Estructura Administrativa del Estado.
K.      Solución Política y Paz con Justicia Social.


Junta Patriótica Nacional

Esta instancia se reunirá una vez al mes, será de carácter ejecutivo y tendrá como funciones entre otras representar y plasmar oficialmente la opinión política de la organización, velar por el cumplimiento de las definiciones tanto del consejo patriótico nacional, como del comité patriótico y tomar las decisiones nacionales necesarias entre las reuniones del consejo patriótico y teniendo siempre como límite las definiciones del consejo patriótico nacional y de la comité patriótico.   

La junta patriótica estará conformada por los responsables de las siete comisiones del Comité Patriótico Nacional y por cuatro representantes de las personalidades democráticas. 


DOCUMENTO BORRADOR CARÁCTER, ALCANCES Y PLATAFORMA POLÍTICA




CARÁCTER, ALCANCES Y PLATAFORMA POLÍTICA MARCHA PATRIÓTICA 
(borrador)


El presente documento constituye un primer borrador para incitar las discusiones, reflexiones y acuerdos colectivos sobre tres decisiones importantes del campo popular colombiano. La primera, determinar la naturaleza o carácter de la Marcha Patriótica en las condiciones actuales y sus perspectivas futuras. La segunda, prever los alcances de esta propuesta en el corto, mediano y largo plazo. La tercera, establecer unos ejes transversales que orienten la plataforma política internacional, nacional, regional y local de este proceso social. En el presente escrito desarrollamos sólo algunas reflexiones sobre la primera parte, relativa a la naturaleza o carácter de la Marcha Patriótica.

Este documento es producto de unas primeras discusiones y está abierto a la polémica abierta y sincera de todo el movimiento popular colombiano. Estamos convencidos que estamos ingresando en una etapa de ascenso de la lucha social a nivel mundial, latinoamericano y nacional, contra el neoliberalismo y el imperialismo. “América Latina se ha convertido en un escenario privilegiado para analizar las estrategias de la izquierda. En un cuadro de crisis del neoliberalismo, dificultades del imperialismo y vulnerabilidad de las clases dominantes se han registrado en los últimos años varias rebeliones populares”[1]. Tenemos que prepararnos con imaginación, creatividad, discusión colectiva, formas organizativas y acciones políticas decisivas, para enfrentar esta luchas actuales y elevar la conciencia política de las masas participantes.

Metodológicamente, intentamos entrecruzar un marco teórico de interpretación, proveniente de la sociología crítica latinoamericana y su ilustración con la experiencia histórica de la Marcha Patriótica. Tratando de recurrir de forma permanente a los documentos fundacionales y declaraciones de la Marcha, así como la experiencia concreta acumulada en estos años.

CARÁCTER O NATURALEZA

Concebimos la Marcha Patriótica como un movimiento social, popular y político, que dinamiza la variedad de formas de organización y movilizaciones existentes en cualquier región de Colombia, independiente de su sector, representatividad o cantidad. Toda forma de organización, partido, agrupamiento, iniciativa, plataforma, acciones puntuales, etc., puede hacer parte de la Marcha Patriótica. En términos generales, este movimiento social y popular, “es un tipo de acción colectiva, que intencionalmente busca modificar los sistemas sociales establecidos o defender algún interés material, para lo cual se organizan y cooperan con el propósito de desplegar acciones públicas en función de esas metas o reivindicaciones”[2].

Participan en su conformación actores colectivos plurales conformados por organizaciones dotadas de intereses propios (movimientos sociales, comunidades, organizaciones populares, partidos, plataformas, etc.), que se proponen acordar un objetivo común relativo a cambios sociales, culturales y políticos, que permitan que sus intereses sean reconocidos y realizados. Por tanto, es posible diferenciar movimientos sociales reivindicativos y movimientos socio-políticos estructurales. Los primeros, sólo pretenden modificar aspectos puntuales de la legalidad estatal; los segundos, buscan tomar el control del poder del Estado y promover un nuevo orden social. La Marcha Patriótica se identifica como un Movimiento socio-político de carácter estructural. Sus actividades y movilizaciones no se limitan a la protesta y la reivindicación, sino su naturaleza convoca a la acción política por transformaciones estructurales en las relaciones de poder y la construcción de otro orden social.

La condición de Movimiento socio-político y popular estructural se lo otorgan tres componentes principales. El primero, una estructura de movilización o sistema de decisiones, de deliberación, de participación, de tareas, procedimientos, de evaluación de compromisos y responsabilidades, que le permite llevar a cabo sus acciones públicas. El segundo, la construcción de una identidad colectiva y registros socio-culturales, que le permitan diferenciarse colectivamente, reconocer experiencias pre-existentes, cohesionar los participantes, definir las demandas, identificar los oponentes y legitimar sus acciones. El tercero, unos métodos de lucha o repertorios de movilización, mediante los cuales despliega sus acciones colectivas para hacerse escuchar, lograr adherentes activos, consolidar alternativas y conseguir sus metas.

En cuanto a la estructuras de movilización es conveniente considerar los siguientes ejes analíticos[3]: a. Las “estructuras formales” como formas orgánicas, sistema de adhesión, tipos de representación, elección normal de direcciones, modo de toma de decisiones para la movilización, formas de organizar la movilización y divisiones internas; b. Las “estructuras menos formales” como modos de hacer cumplir las convocatorias, los núcleos de base de la movilización, sistemas cotidianos de control y sistemas de liderazgo emergentes durante la movilización; c. Los “repertorios tácticos” como aquellos métodos de lucha empleados durante las movilizaciones, actitud frente a la represión estatal, modificaciones de la repertorios y lugares de mayor densidad de la acción colectiva; d. El “mantenimiento de la acción colectiva a largo tiempo”, con criterios tales como, división de tareas entre los movilizados y no movilizados de la organización, sistemas de rotación de los integrantes movilizados, niveles de compromiso e identificación con la movilización y construcción de equipamientos para la movilización; e. La “estructuras conectivas y estructurantes del movimiento”, incluidos los modos de comunicación entre dirigentes y bases, formas de decisión en los momentos de intensificación del conflicto, modos de comunicación de las decisiones y ampliación de la comunicación a sectores no movilizados.
( INTRODUCIR EJEMPLOS CONCRETOS DE LAS ESTRUCTURAS DE MOVILIZACIÓN DE QUE ILUSTREN MARCHA PATRIÓTICA )
En relación a la construcción de identidad colectiva es necesario tener en cuenta: a. El “proceso de la identidad colectiva” relativa a modos de identificación y auto-denominación del movimiento, características económicas, políticas, históricas y culturales más destacadas colectivamente y tendencias a la variación histórica; b. Los “adversarios unificadores” en relación a la demarcación de los opositores identificados, acciones que caracterizan a los opositores y niveles de justificación de la causa de los movilizados; c. Los “objetivos fundamentales de las movilizaciones pasadas” en sentido de su nivel de memoria y las consignas centrales en la movilización concreta; d. La distinción o no con las “reivindicaciones inmediatas”; e. Los objetivos “estratégicos socio-políticos” que pasan por la legitimación moral y educativa de la estrategia y los avances en conciencia anti-capitalista y anti-imperialista.
( INTRODUCIR EJEMPLOS CONCRETOS DE LAS IDENTIDADES COLECTIVAS QUE ILUSTREN MARCHA PATRIÓTICA )
Los métodos de lucha y repertorios de movilización deben ser constantemente analizados e investigados. Además de sistematizar los existentes (marcha, paro cívico, huelga, toma,  acampamiento, escenografías, redes sociales, virtualidad, comunicación alternativa, confrontación, internacionalización, alter-globalización, etc.) es conveniente fomentar una especie de “liberación expresiva” que posibilite crear para resistir. El lema de los Indignados del 15M, en las revueltas europeas, es “crear es resistir; resistir es crear”. Se requiere dotar al movimiento de esquemas referenciales que fomenten la acción colectiva y no exclusivamente la representación o delegación.
( INTRODUCIR EJEMPLOS CONCRETOS DE MÉTODOS DE LUCHA Y REPERTORIOS DE MOVILIZACIÓN  QUE ILUSTREN MARCHA PATRIÓTICA )
La Marcha Patriótica establece una íntima relación entre sus estructuras de movilización, la ampliación del campo de la política, la construcción de otras formas de democracia y el rechazo a todo tipo de imposición imperialista y colonialista. Las formas locales de deliberación, planificación, gestión y control (asambleas, cabildos, encuentros, foros, constituyentes, veedurías, etc.) se proyectan para potenciar la movilización social en las calles, las plazas y los campos. La metáfora del “marchar”, “mover”, “trasladar”, pretende subrayar que los seres humanos nos organizamos para luchar colectivamente en una forma privilegiada de la acción política: la movilización. La deliberación y la reflexión se convierten en acción política cuando interpelan los poderes establecidos en las calles y campos. La elección de esta estructura de movilización remite a la situación actual del campo de la política y el estado de los procesos democráticos.

Se profundiza a nivel mundial y nacional la tendencia al debilitamiento de la política en su funciones de articulación y organización del sentido social, colectivo y público. Más de dos décadas de contra-reformas neoliberales han afectado sensiblemente la dimensión de la política. Manifestaciones relevantes de esta tendencia son: a. Una profunda desideologización en la relación con la política y los partidos; b. Predominio del individuo, caudillo o clanes familiar-empresariales, sobre los programas ideológicos; c.  Alianzas entre candidatos y partidos, improbables en épocas anteriores y sin ningún tipo de principios; d. Política comprimida en segundos o imágenes, que impide su naturaleza teórica; e. Simplificación demagógica y populista; f. Excesos de institucionalización y estatización del campo de la política.

Una de sus manifestaciones remite a la situación actual de los partidos políticos. Estos enfrentan una aguda crisis de representatividad y legitimidad. Una crisis multiforme que toca sin excepción a todos los partidos políticos en Colombia. Los síntomas notorios son: a. Pérdida de credibilidad en las instituciones partidistas y vinculación por intereses exclusivamente individuales; b. Desconfianza en las virtudes públicas del ejercicio práctico de los partidos; c. Gestión de intereses en el corto plazo; d. Conversión progresiva de los partidos en micro-empresas de intereses individuales; e. Pérdida de la autonomía de los partidos frente a otros poderes exógenos; f. Limitaciones en los procesos de participación democrática; g. Profundas dificultades en la “sostenibilidad” de nuevas fuerzas y terceros partidos.

Los partidos y movimientos de izquierda en Colombia no han logrado aún revertir la tendencia a esta contracción de la política y los campos emergentes hacia una concepción política alternativa o ampliada, son todavía débiles. Algunas manifestaciones incipientes son: a. Transformación de las agendas en políticas públicas y expansión de las fronteras de la política institucional y estatista; b. Luchas por resignificar las nociones de participación, acción política y democracia; c. Intentos de superación de las reivindicaciones inmediatas hacia luchas contra-hegemónicas por el poder; d. Combinación de las luchas parlamentarias y extra-parlamentarias; e. Politización de la cultura, el territorio y la necesidades básicas; f. Emergencia de otras bases organizativas, de otros repertorios culturales y otras demandas. La Marcha Patriótica en compañía de otras fuerzas políticas y sociales aspira contribuir a la ampliación del campo de la política hacia una dimensión alternativa y anti-capitalista.

Uno de los ámbitos devastados por estas dos décadas de contra-reformas neoliberales es la experiencia de la democracia. “La palabra democracia adquirió el rango de dispositivo normativo y prescriptivo de la constitución de los poderes públicos, pero como nunca la capacidad de intervención de la sociedad en la gestión de lo público fue restringida”[4]. La perspectiva neoliberal convierte la palabra “democracia” en un asunto de eficiencia, buen gobierno, estabilidad fiscal y legitimidad procedimental. Produce ese engendro conocido como “democracia gobernable”. 

Paralelamente a esta visión tipicamente neoliberal, también se han expandido otras versiones de la democracia de cuño liberal y socialdemócrata, que conocemos como el institucionalismo, el elitismo, la visión participativa y la “democracia deliberativa”. Contribuyen también a limitar la construcción o reinvención de otras alternativas posibles de democracia. La concepción “institucionalista” reivindica la capacidad del régimen constitucional para expandir los derechos civiles, estabilizar el sistema político y mejorar el nivel de vida de la población: La perspectiva “elitista” concibe la democracia el mecanismo de selección de los gobernantes para administrar el sistema político con criterios de mercado y mediante una ciudadanía pasiva. La mirada “participativa” asocia la soberanía popular  con la reducción de la inequidad, promueve la intervención de la población en el control de los funcionarios y acoge la implementación de formas de gestión directa. La denominada democracia “deliberativa” levanta la bandera del diálogo y la calidad comunicativa como camino para armonizar los intereses de todos los actores de la sociedad, omitiendo la desigualdad de fuerzas que rodea esa situación concreta de interacción comunicativa.

La Marcha Patriótica no comparte estas cinco versiones de la democracia y postula búsquedas de caminos hacia una democracia cercana a tradiciones autogestionarias, comunitarias y socialistas. Un proyecto de régimen político que siembre las semillas de una sociedad poscapitalista, que permita superar las limitaciones de la democracia liberal y del burocratismo implementado en el ex “campo socialista”. Algunos de sus alcance y objetivos son: 
-        Generalizar todas las iniciativas que favorecen la intervención masiva como los cabildos, plebiscitos, audiencias, consultas, deliberación popular, movilizaciones, marchas, huelgas, consejos, encuentros, veedurías, controles populares, autoadministración, etc.
-        Favorecer la expansión de la democracia y la soberanía popular a todas las áreas de la vida social, forjando formas de gestión mayoritaria en la economía, el Estado y la actividad pública.
-        Sustraer los derechos esenciales de los pueblos (alimentación, ingreso básico, salud, agua, educación, culturas,servicios públicos, medio ambiente) de las reglas del mercado.
-        Convertir los derechos formales en atributos substanciales que posibiliten una democracia social real.
-        Extender la igualdad a todos los ámbitos de la vida social y combatir su exclusiva reducción a “igualdad formal legal”.
-        La supresión de cualquier forma de clasismo, racismo o sexismo.
-        La construcción de una sociedad igualitaria a partir de la erradicación del capitalismo y la expansión de la propiedad colectiva de los medios de producción.

 
La Marcha define su carácter patriótico como la expresión de su compromiso indeclinable con la autodeterminación de los pueblos y su rechazo a cualquier forma de dominación imperialista y colonial. Concibe su dimensión patriótica como la armonía entre la independencia de las naciones y el internacionalismo. Síntesis expresada de manera ejemplar en las vidas de Bolívar y el Che Guevara. Recuperamos la tradición emancipatoria de nuestra primera independencia y reconocemos la existencia en nuestra región de un nacionalismo anti-imperialista, tanto en el pensamiento crítico latinoamericano como en los gobiernos progresistas y de izquierda del Continente. El respeto a la autodeterminación de los pueblos siempre impone tareas internacionalistas. Como también rechazamos el chovinismo, el fascismo social y el patrioterismo de derecha que sólo favorece a las elites capitalistas.  

En palabras del Che Guevara ante la Asamblea de las Naciones Unidas en 1964, la síntesis entre lo patriótico y lo internacionalista de nuestra lucha: “aún cuando nosotros rechazamos que se nos pretenda atribuir ingerencias en los asuntos internos de otros países, no podemos negar nuestra simpatía hacia los pueblos que luchan por su liberación y debemos cumplir con la obligación de nuestro gobierno y nuestro pueblo de expresar contundentemente al mundo que apoyamos moralmente y nos solidarizamos con los pueblos que luchan en cualquier parte del mundo para hacer realidad los derechos de soberanía plena proclamados en la Carta de las Naciones Unidas” .

(FALTAN DESARROLLOS DE LO PATRIÓTICO Y LA SEGUNDA INDEPENDENCIA)


[1]   Katz, Claudio. Las disyuntivas de la izquierda en América Latina. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 2010. p. 1.
[2]   García Linera, Alvaro. Sociología de los movimientos sociales en Bolivia. La Paz: Plural Editores, 2008. p. 21.
[3]   Ibid., p. 24.
[4]   Ibid., p. 14.

miércoles, 8 de junio de 2011

Declaración final Encuentro Nacional por la Libertad de las y los Prisioneros Políticos “Larga Vida a las Mariposas”




Comité Nacional de Impulso Encuentro Nacional por la Libertad de las y los Prisioneros Políticos “Larga Vida a las Mariposas”

Martes 7 de junio de 2011

En Bogotá, durante los días 4 y 5 de junio del año 2011, nos encontramos 600 delegados provenientes de varias regiones del país, víctimas de las detenciones arbitrarias y los intencionados errores judiciales, de las torturas, tratos crueles, inhumanos y degradantes vividas de manera sistemática en las cárceles colombianas; así también, familiares de prisioneros políticos, organizaciones sindicales, sociales, campesinas, estudiantiles, políticas, profesorales, abogados y organizaciones defensoras de derechos humanos, entre otras, con la presencia de delegaciones internacionales provenientes de los Estados Unidos, Reino Unido, Argentina, República Bolivariana de Venezuela y las Islas Canarias, los cuales declaramos a la opinión pública nacional e internacional, que:

1. La situación de tortura, tratos crueles e inhumanos que viven los prisioneros y prisioneras políticas tiene una profunda relación con la existencia del conflicto político, social y armado que vive el país, pues dicho fenómeno refleja el carácter excluyente y retardatario del actual régimen político colombiano y su incapacidad para facilitar una solución negociada a la crisis y con ello una salida hacia el Acuerdo Humanitario.

2. La actitud del Presidente Juan Manuel Santos no debe limitarse a reconocer la existencia de un conflicto armado, debe estar acompañada por el cese inmediato de los bombardeos a bienes civiles, estigmatización a la población civil, ametrallamientos, empadronamientos, bloqueos alimentarios, así como también la aplicación del principio de distinción entre quienes son combatientes y quienes no lo son y el reconocimiento del carácter político de la insurgencia colombiana y como tal de sus prisioneros de guerra.

3. Reafirmamos la justeza del derecho históricamente construido por los pueblos del mundo, de rebelarse a la tiranía, resistir a la injusticia, la miseria y la opresión. Rechazamos en consecuencia, la forma como el Estado Colombiano ha ido hacia la supresión y perversa interpretación del delito político y sus conexos, identificándolo con “el terrorismo”. Por esta vía se criminaliza la oposición política legal, y al alzamiento armado se le desnaturaliza, convirtiéndolo en simple expresión criminal. Con esto se desconoce la tradición jurídica del Estado Colombiano que durante muchos años admitió a la rebelión como expresión política de fines altruistas que era benévolamente penada.

4. El Estado Colombiano ha implementado una política de estigmatización, criminalización y judicialización no solo de la protesta social, sino de la libertad de cátedra y el pensamiento crítico. RECHAZAMOS el actual “Estatuto de Seguridad Ciudadana”, impuesto por la coalición de gobierno en el Congreso, el cual pretende criminalizar la protesta social y las acciones de movilización ante las anunciadas crisis del sector salud y educación, así como la profundización del modelo privatizante avisado por el actual gobierno.

5. La extradición de nacionales colombianos y de presos políticos a cárceles en el exterior y de manera especial a los Estados Unidos, constituye una agresión a la soberanía nacional y en especial al principio de derecho internacional de no extradición por razones políticas. Solicitamos también al gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, el respeto a las normas del derecho de asilo siendo repudiable la decisión de extraditar a Colombia por razones políticas al periodista y director de la agencia de noticias ANNCOL, JOAQUÍN PÉREZ BECERRA.

6. El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ha manifestado su voluntad de contribuir a la solución política negociada del conflicto colombiano y a la formalización de Acuerdos Humanitarios. Rechazamos entonces la captura y la intención de extraditar a Colombia al ex insurgente Guillermo Enrique Torres, conocido como “Julián Conrado”, quien se encontraba ya retirado de las filas guerrilleras y dedicado en una pequeña parcela a labores agrícolas. Exigimos su libertad inmediata y las garantías necesarias a fin de garantizar su derecho a la vida, integridad y garantías procesales.

7. La actual política carcelaria y penitenciaria obedece a un modelo represivo ante todo mercantil y no resocializador. El actual modelo carcelario impuesto desde el Buró Federal de los Estados Unidos, tiene como consecuencia la generación de una aguda crisis humanitaria al interior de las cárceles. RECHAZAMOS, el proyecto que cursa en el Congreso de la República conocido como “Código Penitenciario y Carcelario” y la puesta en práctica de los nuevos Establecimientos de Reclusión Nacional conocidos como Eron, los cuales ponen en riesgo los derechos fundamentales de las personas privadas de la libertad.

8. El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario de Colombia –INPEC-, es la principal entidad del Estado comprometida con las torturas, tratos crueles e inhumanos y con su participación en la comisión de delitos de lesa humanidad. Denunciamos la entrega de prisioneros políticos por parte del INPEC, a los grupos paramilitares a las salidas de los centros de reclusión y la muerte por negligencia médica de los prisioneros, JORDÁN FABIÁN RAMÍREZ y OTONIEL CALDERÓN OVALLE.

9. El hacinamiento y las condiciones indignas en los establecimientos carcelarios también obedece al aumento del número de internos como política criminal del Estado de privilegiar la detención preventiva como medida de aseguramiento, aumentar el número de conductas punibles y las penas para delitos que atentan contra la seguridad del Estado, restringiendo los beneficios de la libertad condicional y provisional, así como la detención domiciliaria a los prisioneros políticos.

10. Se mantienen las condiciones degradantes expuestas en la sentencia de tutela T- 153 de 1998, que declaró que el sistema penitenciario colombiano violaba de manera masiva y estructural los derechos fundamentales de las personas privadas de la libertad, definiendo la situación como un Estado de cosas inconstitucional. Hoy, a pesar de haber transcurrido más de 13 años, el Estado Colombiano no ha tomado los correctivos que ordenó la Corte Constitucional Colombiana.

11. Nos parece incoherente la pretensión del gobierno de realizar una Conferencia Nacional de Derechos Humanos, al mismo tiempo que impuso una Ley de reparación y restitución de tierras inconsulta con las víctimas y que resultará en una nueva burla a los derechos de las mismas, convive con el paramilitarismo, implementa políticas para judicializar la inconformidad social, mantiene a 7 mil personas inocentes en las cárceles, estigmatiza a la oposición y acrecienta la crisis de derechos humanos en el país. El encuentro y las organizaciones convocantes, no haremos el juego a este espectáculo de cinismo que quiere instalar el gobierno nacional y que busca un sentido utilitarista del movimiento de los derechos humanos y las organizaciones sociales, en su afán de que sean aprobados los tratados de libre comercio con EE.UU. y la Unión Europea.

12. Resaltamos y apoyamos la reciente decisión por parte de la Corte Suprema de Justicia Colombiana, que declara la ilegalidad de las presuntas pruebas obtenidas en el marco de la “Operación Fénix”, con las cuales se ha justificado la persecución política y judicialización en contra de opositores políticos, defensores de derechos humanos y dirigentes sociales. Valoramos de esta decisión que la Corte haya reivindicado como valor superior, la legalidad y la legitimidad como requisitos consustanciales a cualquier evidencia, que quiera ser tomada como prueba judicial.

INVITAMOS, SOLICITAMOS Y EXIGIMOS

1. Este Encuentro Nacional decide constituirse en una gran COALICIÓN NACIONAL E INTERNACIONAL POR EL TRATO DIGNO Y LA LIBERTAD DE LAS Y LOS PRISIONEROS POLÍTICOS “Larga vida a las mariposas” como referente coordinador y organizativo. Esta funcionará a través de COORDINADORAS REGIONALES, nacidas de las delegaciones regionales y los referentes nacionales aquí presentes, las cuales, a su vez, dinamizarán su trabajo a través de comisiones.

2. Invitamos a fortalecer la más amplia movilización social y política a favor de la paz, la solución política negociada y el acuerdo humanitario que derrote la continuidad de los planes guerreristas plasmados por el Presidente Santos en su "Política Integral de Seguridad y Defensa para la prosperidad” anunciada por su Ministro de Defensa, así como en el Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014, los cuales profundizan la política de guerra, la pobreza, la impunidad y la aguda crisis humanitaria que vive el país.

3. Exigimos la libertad inmediata de los presos políticos –prisioneros de guerra, de conciencia y víctimas de montajes judiciales– colombianas, que se encuentra hoy en cárceles en el exterior y las cárceles colombianas.

4. Anunciamos nuestra vinculación a las jornadas unitarias de protesta que tienen por objeto la defensa de los derechos de presos políticos, los derechos humanos y los derechos económicos, sociales y culturales.

5. Solicitamos a los organismos internacionales propiciar una visita del Relator Especial de las Naciones Unidas para la Tortura, Tratos Crueles Inhumanos y Degradantes, con el fin de constatar la grave crisis humanitaria que viven hoy las cárceles colombianas.

6. Invitamos a participar masivamente el 15 de octubre de 2011, en las diversas actividades del Día Nacional de los y las prisioneros Políticos. Como encuentro proclamamos esta fecha en pro del Acuerdo Humanitario y la Paz.

7. Llamamos a los medios de comunicación en el marco del respeto a la libertad de prensa, a velar por el buen nombre y el debido proceso de los prisioneros políticos en Colombia. Los medios deben jugar un papel ecuánime y no convertirse en caja de resonancia de los montajes judiciales que desde el establecimiento se construyen en contra de dirigentes políticos y sociales, condenándolos antes de que haya un debido proceso.

8. El día 10 de diciembre, día internacional de los derechos humanos. Conmemoraremos esta fecha en las calles con todas las organizaciones defensoras de derechos humanos.

9. Los participantes nos comprometemos en el desarrollo de un plan de acción para arrancar de las cárceles a los miles de prisioneros políticos, que se encuentran injustamente en ellas en razón de su inconformidad con las políticas antipopulares del gobierno.

10. Exigimos a la Fiscalía General de la Nación la rigurosa investigación y acusación ante los jueces, por crímenes de lesa humanidad como las torturas y mutilaciones al prisionero DIOMEDEZ MENECES CARVAJALINO y en general las torturas practicadas en las prisiones, al igual que los supuestos suicidios como los homicidios al interior de las cárceles y las muertes por inasistencia médica.

11. Proclamamos que este movimiento por la libertad de los prisioneros políticos en Colombia, se basará en los principios de solidaridad, la ternura, lucha por la paz, el acuerdo humanitario y el derecho universal a la vida y la libertad.

Bogotá, 5 de junio de 2011.

DELEGADOS ENCUENTRO POR LA LIBERTAD DE LOS PRISIONEROS POLÍTICOS
4 y 5 de junio – Bogotá

“Larga Vida a la Mariposas”